La marca de relojes de diseño ÆØ Watch surge en 1989, el concepto [...]
El postindustrialismo es el planteamiento posmoderno del diseño en el que los objetos diseñados se producen al margen de la corriente industrial.
Desde la década de 1910 a la de 1960, los métodos de producción masiva de la era Ford habían dominado el diseño y la fabricación de productos. Pero a finales de los setenta y durante los ochenta, las economías occidentales pasaron a depender menos de la industria y a basarse más en los servicios. Muchos diseñadores empezaron a crear diseños «únicos» o en ediciones limitadas que reflejaban el carácter postindustrial del período y permitían a los diseñadores explorar con más libertad su creatividad individual, libres de las restricciones del proceso industrial.
Diseñadores como Ron Arad y Tom Dixon construían artefactos «improvisados», conscientemente distanciados de la precisión de los productos industriales estandarizados. El equipo estereofónico Concrete de Arad (1984), por ejemplo, se oponía a las «buenas formas» asociadas a los equipos de sonido de compañías como Bang & Olufsen. Además, comunicaba una retórica de diseño posmoderno llena de ironía.
Él proclamó la noción de «arte usable» y, como tal, dio lugar a una nueva práctica de diseño, experimental y poética a la vez.